EL MOTOR DE LA MÚSICA
Diría que la música antes de gustarme, me marcó en casi todos los aspectos de mí vida, como persona, y es mucho decir al respecto. Me acuerdo cuándo fuí a comprar mí primer bajo allá por ell año 86 en DO RE MI, una casa de instrumentos musicales, no sé si sigue hoy. Un jazz bass me compré y armamos con dos amigos un grupito que podía haber llegado, la onda era acordes simples y riff cuadrados, con la distorción, la bata (una batería para aquell época de primera calidad y un batero como Leo que bueno luego triunfó en Chopper una banda de prestigio de Montevideo). Toda una novedad en mí casa, diría más novedad para los vecinos que se preguntaban "¿qué es ese ruido tan grave?", en otras palabras me imagino después de años, cómo siempre fuí en la vida demasiado frontal, nunca tuve el aval de toda la gente, hasta el hoy hay gente que me quiere o me odia.
Pero volviendo a la música, al principio nada de garage no teníamos lugar, entonces ensayábamos hasta en los crudos inviernos en el fondo de la casa de mí abuela, que épocas por DIOS, yo ahora con el tiempo diría, estábamos conociendo los instrumentos, el aprender afinar, a tocar afinados, nada de afinadores como hoy todo a oído. Por supuesto al principio más que equipos como los de ahora, eran amplificadores no de música que se vendían en la calle Rondeau, con sus respectivos parlantes bravox (brasileros), que eran ejemplo para mí muy rendidores, pero con el castigo que se le daba o se compraba uno nuevo o en el algún caso se iba a la casa de un tipo que se me olvidó el nombre se que quedaba en Colón y era muy bueno rebobinando parlantes.
Bueno los ensayos durante dos semanas se suspendieron dado que los vecinos "saltaron" y éramos como gente mal vista, nos asociaban a ser drogadictos, bueno si lo éramos hoy seríamos unos drogadictos que algún favor le podríamos hacer a la sociedad, dado que no sólo le dábamos a la música sino que trabajábamos, hoy es todo de arriba.
Entonces terminamos llendo yo y César (guitarrista) a lo de Raúl baterista de ALTO VOLTAJE, (que ese es un capítulo aparte), y nos daba una mano antes que llegara Leo. Y luego de nosotros ensayaba A. Voltaje, claro tenía no sólo más tiempo tocando Emilio, Jorge y Raúl que yo y César, además de darle a los instrumentos más de ocho horas diarias capaz que quedo corto.
Y nuestro perenigraje con César se termino consiguiendo un batero de primer Leo, no sólo eso sino conseguimos un galpón donde practicar, al que le llamábamos la Catedral, nunca supe quién se lo puso ni tampoco el porqué de ese nombre. Era un sitio que sin querer lo acondicionamos en primer lugar todos los lugares que saliera sonido meta poner papel de diarios, chapas, y lográmos qué el sonido fuera otro. César se había comprado un cabezal marshall de tercera pasámos a primera división, la bata y el bajo yo no tenía la calidad de sonido de César pero con Leo nos entendíamos a la perfección ahí estoy hablando del año 1987 u 88. Se que desde ése galpon nuestro sonido se llegaba a oír desde la calle Rivera, porque caían amigos y nos contaban que tanto la letra como la música se oía clarito.
El gran tema luego de armar seis o siete temas era tocar en vivo, y en los ochenta uno podía tocar en vivo en el glorioso TEMPLO DEL GATO, pero los tiempos no dieron.
Yo trabajaba en Atma y en el Ministerio de Transportes, y la motivación, y yo diría que hasta la disciplina que la música me dió, pocas cosas en la vida. Como la motivación de escuchar y tratar temas en mí caso de ac/dc o black sabbath, pero también había mucho interés de hacer temas originales por más rústicos que fuesen y salieron temas "fáciles" que sonaban a un rock pesado con el clásico sonido de los ochenta, hoy escucho los grupos actuales con toda la "empresa que son" y nosotros no existíamos.
La famosa Catedral, era un galpón donde la parte del costado eran las paredes de chapa y estás estaban clavadas en postes, estos se fueron pudriendo y apolillando entonces como el galpón era grande lo dividimos en dos una parte no se llovía y la otra cuando empezaba a llover sin para como es en invierno, hasta el día de hoy me pregunto como no se quemó ningun equipo, instalaciones eléctricas con alargues totalmente mediocres, ni hablar de los cables que usábamos todos, ¿cuál era el problema de los cables? con los de hoy que también los comprábamos en la calle Rondeu y los plus que eran los "enchufes" que iban en los amplificadores, dos por tres se rompían y siempre teníamos alguno de repuestos, éramos casi electricistas por las dudas, el cable de estaño y el soldador era algo que no podía faltar, eran herramientas imprescindibles.
Porque lo de "motor" y porque todos lo tomábamos como una diversión pero a la vez como un medio de superación, de sonido, los temas que comenzábmos ya a fines de los ochenta tenían otra calidad.
No me olvido que por la banda que nunca le pusimos nombre pasaron Walter en la guitarra, algún tiempo Ernesto en vocales (al principio)...... mí jazz bass tenía el diapazón fundido entonces el esfuerzo de mantener las cuerdas sobre el mismo, me quedaban los dedos con yagas. comparando con el bajo que tengo hoy similar al de veinticinco años atras, "me pregunto y pienso que sufrimiento era aquel bajo".
Y volviendo al "motor" sigue siendo la música, es sin dudas ocupa gran parte del ayer, hoy y del mañana.
RICARDO PABLO MAESO
